Lord Byron en traje albanés
Probablemente sea la primera imagen que se viene a la cabeza cuando uno piensa en Lord Byron. No hay imagen más icónica del poeta como ésta. Cientos de ediciones de sus obras y recopilaciones de poesía se presentan con esta imagen aunque tenga otros retratos también mundialmente conocidos.
Sin embargo, siempre me ha llamado la atención que se nos haya quedado en la memoria colectiva vestido con el traje tradicional albanés y no como el típico noble inglés de la época.
Thomas Phillips le retrató en 1813 con las ropas que había conseguido en su atípico Grand Tour que hizo por Europa y el Mediterráneo poco después de su vuelta a casa.
En otoño de 1809 en su visita al Ali Pasha en Albania, aprovechó para adquirir diversos trajes que luego trajo consigo a Inglaterra. Solo lo vistió una vez en su vida, para posar en este retrato y posteriormente lo regaló a su amiga Margaret Mercer Elphinstone. Lo describió como “el más magnífico del mundo.”
Los albaneses con sus vestimentas, (las más fastuosas del mundo, consistentes en un largo kilt blanco, una capa bordada en oro, chaquetilla & chaleco de terciopelo carmesí con encajes de oro, pistolas & dagas con incrustaciones de plata) los tártaros con sus altos gorros... Lord Byron a su madre en 1809
En la imagen se ve a Lord Byron vestido con el traje tradicional albanés, apenas se le ve un rizo ya que le tapa el pelo un turbante. En este cuadro está de pie, se le ve prácticamente hasta las rodillas y se encuentra de perfil, como en la mayoría de retratos que tiene, mirando a su derecha.
Su expresión es seria, distante, mirando a la lejanía. Cruza los brazos por delante sosteniendo entre ellos lo que parece un yagatán y una especie de opulenta capa. Las ropas están ricamente adornadas con unos bellos bordados en oro, y mezcla muy acertadamente el rojo oscuro de su chaqueta con el verde de la capa. Al fondo se aprecia un paisaje oscuro con unas ruinas en la lejanía, un paraje que rápidamente nos evoca al Romanticismo más puro.
En 1812 se había despertado una mañana y se había encontrado famoso después de la publicación de sus famosísimas Peregrinaciones de Childe Harold.
Este retrato se pintó en sus años dorados de la fama literaria y social, cuando Byron se convirtió en una celebridad real y las mujeres se desmayaban a su paso, siendo la comidilla social de todo Londres. Sus libros se vendían por miles en poco tiempo.
Puede que fuera una de las razones de la confusión entre el creador y su obra, cuando sus miles de lectores y seguidores no veían al poeta sino a su dramático personaje. Lo que sí es una certeza es que esta imagen es la representación más conocida del poeta mundialmente más de 200 años después.
El retrato original se encuentra en la Embajada Británica en Atenas. Actualmente existe una copia hecha en 1831 también por Thomas Phillips que se puede ver en la National Portrait Gallery, con colores más vívidos y centrándose en la parte superior de su cuerpo, sin ningún fondo destacable.
Como anécdota, no puedo dejar de recordar que Gonzalo Suárez no se pudo resistir a vestir al mejor Byron cinematográfico que haya existido nunca en la vida, Hugh Grant, con unos ropajes muy similares a los que porta en el famoso retrato. La escena es perfecta: Byron se viste una de las noches en las que junto a los Shelley, Claire Clairmont y Polidori, se juntaban en la Villa Diodati en el ya famoso año sin verano.
Su fascinación por el orientalismo se vio plenamente reflejada en su obra más próxima al Grand Tour, con su Childe Harold como máximo exponente de su obra oriental y continuó influyendo en autores mundialmente conocidos como el gran Victor Hugo con su obra más colorida, Las Orientales.
Fuentes:
- Wikipedia
- National Portrait Gallery
- Cartas y poesías mediterráneas , George Gordon Byron. Traducción de Agustín Coletes Blanco. Editorial KRK
- Imdb .