
La réplica romana de la escultura de Thorvaldsen
Roma es un sueño de ciudad, no en vano se la conoce como la Cittá eterna. Hace poco he tenido la suerte de volver por cuarta vez y con un poco más de tiempo a mi querida Roma, a la ciudad donde Byron residió temporalmente en su periplo italiano y que le rinde homenaje en sus calles con una copia de una de sus más famosas e icónicas esculturas.
El poeta quedó fascinado con la ciudad monumental e histórica de Roma, pero seamos sinceros, ¿quién no ha caído bajo su embrujo? Muy diferente tenía que ser la Roma que visitó Byron con la que actualmente podemos visitar, pero todo lo que vio y sintió Byron todavía podemos apreciarlo siguiendo sus pasos que fueron bastante numerosos.

De camino a la Galleria Borghese (es un puro stendhalazo, una visita imprescindible si visitas Roma), justo cuando te adentras en los increíbles jardines que acogen al fascinante edificio, nos encontramos a un Lord Byron sentado y pensativo, puede que esté esperando nuestro encuentro. ¡Encantada de volver a verte, Byron!
En este caso, tenemos que darle las gracias al grupo de admiradores del poeta que la regaló a la ciudad en 1959. Es una escultura hecha en mármol de Carrara, y es una réplica casi exacta de la que habita actualmente el Trinity College. La original fue cincelada entre 1831 y 1834 por el escultor danés Bertel Thorvaldsen (1770-1844), quien pasó la mayor parte de su vida profesional en Roma y esculpió la figura de Byron en varias ocasiones.

En este ensueño de escultura, Byron está representado de cuerpo entero, sentado sobre las ruinas de lo que parece un antiguo templo griego. Su pierna derecha se mantiene más erguida que la izquierda que reposa doblada en parte de una columna derribada. Mirando a su derecha y en una pose muy byroniana, viste con un excelso traje cubierto por una capa que cae con pesados pliegues sobre sus hombros aportando una puesta en escena más teatral.
Su mano derecha está prácticamente en su cuello, rodeado delicadamente por un pañuelo anudado, mientras que la mano izquierda reposa en su pierna. A diferencia de la original, aparte que no tiene el libro y la pluma en las manos, nos encontramos inscrito en la parte inferior de la piedra el nombre de Byron en mayúsculas, con las fechas del principio y fin de su apasionante vida, junto a sus famosos versos del IV canto de Childe Harold.
But I have lived, and have not lived in vain:
My mind may lose its force, my blood its fire,
And my frame perish even in conquering pain;
But there is that within me which shall tire
Torture and Time, and breathe when I expire;
Something unearthly, which they deem not of,
Like the remember'd tone of a mute lyre,
Shall on their soften'd spirits sink, and move
In hearts all rocky now the late remorse of love. 1 Las Peregrinaciones de Childe Harold, canto IV (CXXXVII)

El simbolismo está muy presente en Byron, y en esta escultura, hay mucho a simple vista que comentar. En el lateral derecho aparece una calavera, el clásico Memento Mori, al lado de una columna rota, simbolizando una vida corta como la que tuvo el poeta. Sobre el pedestal donde está sentado, nos está mirando la lechuza que es la representación griega de Minerva. En la base de la escultura podemos leer nuevamente versos de Childe Harold, junto al recordatorio escrito en italiano del propósito del homenaje en forma de escultura.
Fair Italy!
Thou art the Garden of the World, the Home
Of all Art yields, and Nature can decree; 2 Las Peregrinaciones de Childe Harold, canto IV (XXVI)
Questo monumento replica dell'opera di Thorvaldsen al Trinity College di Cambridge îu qui voluto da ammiratori italiani inglesi e americani per ricordare il Poeta che amó l´Italia e la liberta 1959

Si rodeamos la escultura, descubrimos los archiconocidos versos de Byron sobre la ciudad de Roma. En este lateral, se encuentra el homenaje a la poesía y a las artes que acompañaron la vida del poeta en forma de grifo y de una lira clásica de Apolo. La fuerza de los símbolos se ve claramente en este mármol esculpido, en unas pocas imágenes se encierra una amplia visión sobre lo que fue y significó el poeta y que también se pueden encontrar en sus inmortales versos.
Oh Rome! my country! city of the soul!
The orphans of the heart must turn to thee,
Lone mother of dead empires! and control
In their shut breasts their petty misery.
What are our woes and sufferance? Come and see
The cypress, hear the owl, and plod your way
O’er steps of broken thrones and temples, ye!
Whose agonies are evils of a day--
A world is at our feet as fragile as our clay. 3 Las peregrinaciones de Childe Harold, canto IV (LXXXVIII)
Desde abril de 1959, se puede admirar a nuestro querido poeta en un marco incomparable como Roma. Y no solo le rindieron homenaje de esta manera. Para celebrar tal acontecimiento, le dedicaron un sello conmemorativo de la escultura en una edición especial de 15 liras.

Byron se sentiría orgulloso de formar parte de la vida cotidiana de una ciudad como Roma, a la que amó intensamente en el corto periodo de tiempo que estuvo viviendo en ella y que dejó plasmado en sus bellos versos. Y está deseando que os acerquéis a saludarle y rendirle homenaje cuando podáis. Para ello, os dejo con las indicaciones para llegar fácilmente a la “Escultura de Lord Byron” y poder emocionaros contemplando tan bella imagen de Byron, tal y como yo ya he podido hacer cumpliendo uno de mis objetivos byronianos.
Fuentes:
- Vista de la Piazza Navona, Giovanni Battista Piranesi, 1800
- Estatua de Lord Byron en Cambridge, Bertel Thorvaldsen, 1831
- Sello conmemorativo de la inauguración de la escultura de Lord Byron en Roma
